Una joya y su dueño

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Una joya y su dueño

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 26, 2013 8:04 pm

Que seras para mi y yo para ti


Había pasado toda la noche viendo unos glóbulos rojos viejos, a través de un microscopio estaban desapareciendo lentamente, se encogían, ello era extraño para este, fue muy extraño. Hubo un momento, en el que dio una vuelta en su asiento, suspirando tomando sus manos entrelazando sus dedos llevándolas a su nuca. Entrecerró los ojos suspirando, mirando a una figura humana que tenía en frente, encadenado contra unas paredes, no le gustaba hacer ese tipo de cosas a un joven que comenzaba a apreciar.

Pero… El chico era tan testarudo, que este se sentía obligado a hacer tales cosas con él. Monto una pierna sobre otra y coloco una mano en su mejilla apoyando su codo sobre su rodilla. Parpadeaba lentamente sin dejar de mirar al peli lila que tenía en frente a unos cuantos metros, encadenado desde las manos. Parecía tener algo en el cuello, un collar, que también se podían ver que tenía puntas, desde adentro, rozando la piel del cuello del otro. Tenía también algo que parecía un chaleco solo que este solo cubría su espalda, ello evitaba que el chico desplegara sus alas.

- Pobre de esta pequeña criatura – Susurro y se fue acercando al contrario con la silla, esta tenia ruedas. Se quedó en silencio unos momentos y noto que el contrario aun no despertaba. Levanto una mano, y esta la acerco lentamente a la cabeza del menor. Acaricio los cabellos violetas, lentamente, desde la cabeza, hasta la nuca. Después aquella mano la dejo en una de las mejillas del otro, levanto un poco aquella cabeza. Sintió el frio de su piel, la cual era antes cálida, el efecto de su anestesia era bastante fuerte, que dormiría a una gran criatura, un dragón en este caso. No se preocupaba mucho pues sabía que el chico estaría bien, estaba respirando, muy lentamente, pero su temperatura no era la normal. Comenzó a pensar que era una de las malas causas de su anestesia, o seria ello normal cuando una criatura como el durmiera. Pero no era normal que ese tipo de cosas hiciera dormir a alguien por dos días.

Busco aquel frasco en el cual tenía la anestesia, la cual uso toda, en un dardo. Leyó lo que había de tras escrito. Anestesiado fuerte, solo usar cinco a siete gotas, si se sobrepasa causara en la criatura sueño durante una semana o puede conducir a la criatura a la muerte. Uso solo en criaturas peligrosas sin control. Desvió la mirada sintiéndose un poco extraño, miro de reojo al chico. – Vamos… Tienes que despertar, eres fuerte, jamás me decepcionas y siempre me sorprendes con algo – Susurro juntando su frente en la cabeza del otro. En poco tiempo recordó las cosas que tal vez le molestaría al otro.

Primer día después de la compra


Algo le había dicho que viviría con un nuevo reto en la vida. Un joven chico el cual supuestamente peligroso. Se encontraba en la sala de su casa, sentado en un sillón, tenía una mesa pequeña en frente y al otro lado de esta, había otro sillón en donde estaría el chico que saco del mercado negro. Tenía unos papeles en las manos, tres en una y otras cuatro en otra, alzo una ceja, e hizo una mueca con los labios. Miro al chico en ese entonces que estaba tan callado, tan serio, tan molesto por la sorpresiva compra.

- Es una gran información la que tras… Me sorprendes, pero aun eres todo un misterio, hay muchas cosas que no sale en tu ficha, esto apenas es lo básico ¿no? –

Había preguntado tan tranquilo, mirando fijamente al chico, los ojos de él eran penetrantes, era un color que le atraía bastante. Sin saber del por qué, pero algo tenían, este no sabía cuál era la respuesta. El chico, educado, y tan serio le respondía a su pregunta. Pero no decía nada más que solo un sí, o un no. Cuando le pedía fundamentar, este dibujaba una sonrisa de un lado, no habían muchas personas que eran bastantes sinceras en este mundo, el chico prometió que no mentiría, además en las hojas decía que era bastante malo para mentir a los demás. Y si lo hiciera alguna vez, comenzaría a tener un tic nervioso en alguna parte.

Y así siguió una conversación larga, lo cual hizo que estos no dejaran de hablar hasta la noche. Este podía quedarse despierto toda una noche, pero como había trabajado todo el día de ayer y hasta hoy en la mañana, necesitaba descanso, esa misma noche sentía la presencia del chico cerca. No pudo estar tranquilo unos momentos, se levantó y miro por la ventana, noto, se peinó el cabello hacia atrás y tras colocarse una bata, bajo a la cocina a por un vaso de agua. Había visto por la ventana de la cocina al chico sentado en el barandal del puente pequeño que había en el patio. Se quedó mirando al contrario desde donde estaba, sin hacer nada, venía al chico tan solitario, tan callado, y tranquilo. Eran como las dos de la mañana, este sentía algo de sueño desde que se levantó, y el chico aún estaba ahí, se movía agachando un poco la cabeza, parpadeaba, y suspiraba mirando el siendo. Era lo único que hacia el peli lila. Este se preguntó, ¿acaso no duerme? ¿tendrá algún problema?.

Así seguían pasando los días, siempre era lo mismo, el chico no dormía o tal vez se acostaba bastante... Temprano por así decirlo. A las cinco o seis de la mañana. Este le seguía viendo aun cuando debía comer algo, tenia una pequeña copa en la que tendría un liquido parecido al vino rojo, solo que esto no era vino, si no que era sangre. El chico casi no comía, con suerte unas frutas o algo. No llego a preguntar si acaso el contrario estaba enfermo o deprimido. Este dudaba, ya que la forma de ser del contrario era tan seria, que era difícil pensar que si en realidad el contrario tendría alguna enfermedad.

Con el pasar de los días, estos dos personajes, habían tomado algo mas de confianza, por lo que hablaban normalmente, mientras veían las noticias de cada día, como de costumbre en el living, este tenia unas hojas sobre una mesa, eran trabajos. Kazuky a pesar de ser un joven de 17 años entendía perfectamente el trabajo de este, le ayudo en algunas cosas de las especies que habían en este lugar, y del problema que había para crear otras. Este le había pedido al joven que hablara por teléfono con su jefe mientras que este revisaba algunas cosas para unas horas mas tarde, no debía perder tiempo. Por ende kazuky le decía el problema que los científicos tenían para crear nuevas razas en este lugar. No se podía y ya, solo era eso.

¿Que significas para mi?


Había pasado un tiempo corto en el que este ya se había acostumbrado a la presencia de un ser diferente, muy diferente a este, el contrario también estaba acostumbrado, o tal vez aun se estaba acostumbrando a vivir bajo el mismo techo de un señor que ni siquiera conocía antes de que le adquiriera. Aun que habían ciertos momentos en que el chico de cabello violeta le traía algunos problemas y ademas de ello se estaba haciendo famoso en su trabajo debido al dragón que tenia en casa. A veces el chico salia a otras partes, este se preguntaba muchas veces a donde estaría yendo ¿a su antiguo hogar? ¿por que querría volver al mercado negro?. Este una tarde subió por el ascensor de la otra caseta en donde estaría su laboratorio con un tazón de café. Camino hacia la otra casa, y se dio cuenta que estaría kazuky ahí, pues había olfateado aquel aroma que el contrario llevaba siempre consigo y que para este era penetrante. Aun que algo mas estaría olfateando. - Sangre - Susurro y camino tranquilamente, normalmente hacia donde el aroma le estaba guiando.

Estaba de tras de las puertas de una habitación, conocía bien esta casa. Entro, y en esa habitación pudo ver la camisa de kazuky sobre la cama, se acerco y tomo esta, la olfateo cerrando los ojos y algo le parecía extraño. ¿Que estaba haciendo?, este quería alguien como ayuda para sus experimentos, ¿por que estaba pensando en esto ahora?, suspiro para relajarse un poco y salir de aquellos pensamientos que tenia con el chico, dejo la camisa sobre la cama y camino hacia el baño que tenia aquella habitación, al otro lado de la puerta, no escuchaba nada. Hasta que escucho que algo había caído, este toco la puerta tras ello, y escucho la voz del contrario respondiendo a su pregunta. Este seguía oliendo sangre. Le molesto que el contrario tal vez le estuviese mintiendo, por lo que abrió la puerta y entro. Vio entonces que el chico estaba curando sus heridas. ¿Heridas?.

Después de todo ello este mientras le ayudaba, el contrario le redacto una pequeña historia, los cazadores de la ciudad no estaban enterados que a kazuky le habían retirado del mercado negro. Por lo que al verlo intentaron atraparle. Este suspiro colocando un parche al chico en la espalda. Había entendido la situación y lo que quería hacer kazuky, no quería que este se preocupara y dejara su trabajo si es que estaba atareado como otras veces. El contrario, el menor le había tomando confianza. Pero este no podía estar tranquilo así, no estaba seguro de lo que le pasaba al estar tan cerca del contrario, pero podía notarse a si mismo que necesitaba algo del contrario. Un día le mintió, le dijo que estaría ocupado todo el día y noche con un experimento reciente con un animal encontrado en las afueras de la ciudad cuando unos colegas suyos volvían de un pequeño viaje. Se quedo bastante tarde haciendo trabajo extra en el edificio. Pero en su mente no podia dejar de pensar en aquello que tanto necesitaba.

Se estreso un poco y apoyo su cabeza en la mesa. Ya era muy tarde estaba amaneciendo, tomo unas cuantas cosas, y camino hacia un ascensor para volver a casa. En ese momento recibió una llamada de un viejo amigo. Este por curiosidad toco el tema de amor. Fue algo extraño y se pudo notar algo nervioso en su hablar. "Si aquella persona no sale de tu mente es por que estas enamorado". Fue un gran golpe para este, aquellos que eran vampiros, o demonios, segun este estaba seguro que ese tipo de persona no se podrían enamorar. Estaba tal vez ¿ frustrado?. Sabia muy bien cual era su orientación sexual, pero solo por ahora quería algo con su trabajo. Y quería una ayuda ya que se sentía tan atareado y por lo tanto busco a alguien en tantos lugares, que fuera inteligente frio y que se tomara las cosas en serio. Había advertido desde un inicio que solo seria un compañero de trabajo que viviría bajo el mismo techo.

Cuando paso un dia, un colega suyo fue a su casa, para ayudare con una información en unas hojas, en ese momento tambien estuvo kazuky ayudando. Eran muchas hojas. Este estaba sentado en un sillon aparte, solo como prefería, por ahora. Su colega, estaba sentado a un lado de kazuky. Cuando habían terminado decidieron hablar un poco. Hubo un momento que se sintio bastante extraño, como si quisiera arrancarle el brazo a su compañero, ya que con ese brazo tenia rodeado los hombros de kazuky, el dragón se dejaba, solo que tenia un aspecto serio, parecían los dos, buenos amigos según este, pero recientemente estaba conociéndose. Aquella misma noche cuando ya se estaba haciendo mas tarde, su colega tuvo que irse, con este se despidió con un apretón de manos, con kazuky le dio un beso en la mejilla. Este los miro frunciendo un poco el ceño, después de ello cuando el menor volteo a verle, este camino hacia otro lado con el ceño fruncido.

Estaba en su habitación, encerrado, confundido. Cuando escucho tocar la perta de su habitación, este entro al baño, y pregunto que desea la persona que tocaba. Era kazuky. Preguntaba si acaso estaba bien, este por alguna razón se alegró que el contrario se preocupara por este. Aun que se sonrojo un poco y negó con la cabeza. Respondiendo tranquilamente – Solo estoy algo cansado ¿quieres entrar? – Pregunto y el contrario entro primero asomando su cabeza, en la puerta, mientras que este en ese momento salía del baño tranquilo. Se estaba quitando la ropa, el dragón miro hacia otro lado y dijo que se había visto de una manera extraña cuando su colega se había ido, este soltó una pequeña risa - ¿Extraño? Ya te dije que estaba cansado.- Cuando el menor se había retirado de la habitación tras un suspiro este se sintió extraño, como si tuviera una carga pesada en la espalda, le había mentido. No quería decirle lo que en verdad había sentido en ese momento que le beso la mejilla.

A la mañana siguiente se encontró con la sorpresa de que el menos estaba sentado en los pies de su cama, este se sentía extraño antes de ello, se sentía muy vigilado, al abrir los ojos tenía una respuesta, pensó que estaba soñando, pero tras frotarse bien los ojos y al parpadear unas veces, se dio cuenta que en verdad kazuky estaba viéndole.
Hablaron un poco y llegaron al mismo asunto de ayer, a la misma pregunta, kazuky le había descubierto, este no podía seguir mintiendo, el menor era listo, este por un momento pensó que le conocía bien y eso que no había pasado mucho tiempo desde que el dragón comenzó a vivir con este. Le explico lo que le pasaba, pero el menor no se inmuto.

El dragón no se expresaba mucho como este pudo notar, y como había leído en la ficha de aquel chico. Este también lo era por ser mitad vampiro, su corazón era frio como también su piel, pero comenzaba a notar un cambio, un gran cambio en si, tras pasar un largo tiempo en la misma casa con el chico. ¿Atracción? Comenzó a pensar un rato aun encerrado en su habitación, ya era de mañana y por un rato se le había olvidado que debía trabajar. Estaba dando vueltas mientras tenia los brazos cruzados, miraba por la ventana de vez en cuando, y de golpe recordó su trabajo. Corrió al baño a tomarse un baño, y luego se puso algo de ropa, y zapatos. Cuando corrió apresurado hacia la puerta de su habitación, este pudo notar que se estaba abriendo. En ese momento este cayó en sima de una figura humana.

Pudo a ver sido su imaginación pero en verdad había caído en sima de alguien, y ese alguien era kazuky. Coloco sus manos a los costados de la cabeza del otro y una de sus piernas entre medio de las ajenas. Lo miro fijamente. El contrario lo miraba serio también, hubo un momento de silencio absoluto. – Es extraño que llegue tarde al trabajo – Susurro el menor, este lo siguió mirnado por unos momentos mientras aun estaba en sima, sentía que no se podía mover. ¿Queria permanecer asi?. Se puso de pie y ayudo al menor a levantarse, este corrió tras agradecerle por preocuparse por este. Al estar en su oficina, este volvió a pensar en ese momento, había visto el rostro del menor, tan de cerca que le hizo sentir un escalofrió y una temperatura mas alta en su rostro.

Cuando ya era hora de volver a casa, este se quedo mirando por la ventana del laboratorio. Sentia por unos momentos que su cuerpo se movia solo al estar en frente de kazuky. El contrario lo vio extraño, poso una de sus manos sobre la frente de este, no estaba enfermo ni nada, estaba, dejándose llevar. Tomo la mano del otro con fuerza, el menor solo abrió mas sus ojos cuando este junto sus labios con los ajenos. Este lo miraba fijo mientras tanto, y pudo sentir que no quería separarse, solto la mano del otro y con ambos brazos lentamente, rodeo la cintura del contrairo, separando un poco sus labios soltando un suspiro cerca de los ajenos, el menor pronuncio su nombre en un susurro, y este volvió a besale. Tras sentir el cuerpo del otro bastante cerca del propio, sintió un apretón entre ambas caderas, en ese momento sentía como se exitaba, por lo tanto comenzó a tocar al contrario bajo las ropas.

Noto como el contrario se dejaba hacer, eso le tentó y le éxito aun mas cuando el menor también le tocaba y le lamia el cuello. Lo tomo de las caderas y lo levanto, se sento en un sillón y el contrairo lo coloco en sima suyo, dio un apretón en aquella zona redondeada, y esponjosa del contrario, ambas entrepiernas se pegaron por completo, ambos, estaban duros. ¿Esta era una forma de decirle al contrario que comenzaba a sentir una atracción fuerte y peligrosa hacia el?.
Se estremesia al sentir las acciones del otro, ello era nuevo para este, había tocado a otras personas pero nunca antes, había sido tocado por otra, inclino la cabeza hacia atrás suspirando, cerrando su ojo, su miembro estaba erecto, y siendo lamido por el menor. Al sentir un pequeño calambre este miro al contrario entrecerrando los ojos acariciando lentamente la nuca del pelilila. – No dejes nada – Susurro este, tras ello lo único que pudo escuchar fue la garganta del dragon.

Abandonaron el sofá, y ambos estaban sobre una cama, solo que el menor estaba bajo el Dr. Este lo miraba fijamente, lo miraba a aquellos ojos morado rojisos que tanto le gustaban, que eran bastante penetrantes, muy sinceros. Se sento en la cama, el otro en sima de este, ambos unidos como si fuesen uno solo. Los gemidos y suspiros del otro le exitaban aun mas, no iba a parar por toda la noche, pero en cualquier momento el cuerpo del otro haría que este se corriera. Despues de la ultima embestida, comenzó a temblar un poco, salio del interior del menor, tras ello toco aquella entrada y sonrio. – Tan estrecho, tan sexy – Deposito un beso y lo ayudo a ir al baño para limpiarse el cuerpo. Ambos entraron a la tina y estuvieron sumergidos en el agua, el pelilila entre sus piernas, este peinaba el cabello violáceo del otro. Kazuky era como una joya que ahora el dueño era este…

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