No te enfades....te lo explicaré [Priv.Steve Rogers]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

No te enfades....te lo explicaré [Priv.Steve Rogers]

Mensaje por Anthony Stark el Dom Ago 25, 2013 9:53 am

Por fin lograba observar su mansión a lo lejos, su preciada isla -como la llamaba él-, la misma que había estado en Malibú había sido traslada hasta la ciudad en la que ahora residía, para la suerte del empresario estaba el lugar en donde vivía era similar al anterior, la casa estaba ubicada en las orillas de un acantilado que daba un vista privilegiada del mar bravo que a veces lograba escucharse desde las alturas en el refugio solitario del empresario.
Iba pensando en eso mismo, ahora su hogar no representaría algo solitario ni desagradable, no era como si no le agradara su hogar tampoco, de hecho lo amaba, egocéntrico como el solo pensaba que era una obra de arte...claro, diseñada por el mismo, tenía sus dotes de arquitecto y ciertos gustos de diseñador pero claro, Pepper había sido quien lo había ayudado, por el hubiera sido todo al estilo industrial así como lo era su sótano, pero gracias a la pelirroja la mansión mantenía un estilo elegante, aunque siguiera siendo frío, al menos estaba todo en un estilo perfectamente moderno y equilibrado, debido a que Stark iba de su habitación al sótano o incluso se quedaba solo en el sótano todo se mantenía ordenado, limpio, pulcro...quizás demasiado. Las paredes blancas, pisos del mismo color, alfombras en tonos crema, sillones largos y amplios, enormes, gigantescos ventanales y barandas de acero, lleno todo el entorno de ciertas esculturas o cuadros de arte moderno, era quizá demasiado frío, pero bueno...así era el gusto del empresario y a decir verdad ni siquiera se tomaba el tiempo de ver dichos adornos, muchos habían sido puestos por su secretaria y él indiferente de estos detalles no los notaba..incluso a veces al notarlos se sorprendía leve preguntándose como era que habían llegado ahí...respondiéndose el mismo con el recuerdo de la detallista y siempre amable Pepper.

En fin, todo aquello salió de su mente cuando tuvo que bajar la velocidad al entrar en la mansión siendo recibido por la amable voz de la computadora. -Bienvenido a casa señor - Ah, hola Jarvis....oye, quiero que prepares un ambiente cálido en mi habitación...Steve necesita descongelarse bien - Que romántico señor Stark, siempre tan inesperado de usted...Enseguida se preparará el ambiente - - Que chistocito...Bien - Estaba acostumbrado de recibir comentarios de tal clase de Jarvis, si bien era una máquina, Tony había logrado darle cierta inteligencia artificial, es decir, ciertos rasgos que una máquina común no tendría...pero siendo Tony Stark..¿Podría tener el algo de común?.
Luego de haberse estacionado y haber bajado del auto había abierto la puerta trasera y allí mirada al imponente rubio en estado aún de inconsciencia. -Mmm...¿Cómo demonios te voy a cargar?- Pronto se le alumbró la mente, corriendo apresurado bajó hasta el sótano de donde tomó una de sus rampas con ruedas que usaba para trabajar bajo los autos, tomó también una soga la cuál miró unos instantes algo dudoso -No...no servirás...- Dejó dicho objeto a un lado para tomar en su lugar un cadena que poseía un gancho a un lado, teniendo esto regresó igual de apresurado donde el rubio, dejó la rampa en el suelo a mientras que ahora se adentraba hasta medio cuerpo al auto llevando sus manos hasta el cuerpo ajeno, una sensación extraña sintió al sentir ese cuerpo frío...era extraño...incluso le dio una leve angustia, era como si estuviese muerto o algo por el estilo, suspiró profundo ignorando ese sentimiento y ahora con toda su fuerza movía aquel cuerpo jalándolo para así hacerlo caer despacio hasta dicha rampa cuando lo logró enganchó la cadena a un extremo de dicho objeto y ahora, poniendo su fuerza hacia adelante comenzaba a deslizar la rampa hasta la entrada, si bien era más fácil así no podía negar que era pesado el cuerpo.
Cuando por fin logró entrar vio su nuevo obstáculo....las escaleras...-¿A quién demonios se le ocurrió hacerlas tan grandes?...-Se preguntó en un bufido fingiendo demencia, a nadie más que él se le había ocurrido...pero bueno, el punto era echarle la culpa a otro. Se agachó para tomar así al rubio o al menos eso intentaba, solo logró pasar uno de los brazos contrarios por sobre sus hombros y ahora se enderezaba con dificultad sujetando con un brazo el siniestro del contrario y el diestro el brazo del mismo lado del rubio. Ahora caminaba con el a cuestas, no era tan pesado...no ahora que iba por camino recto, al llegar a las escaleras inspiró profundo y comenzó con su ardua tarea de subir.
Iba a la mitad y tuvo que detenerse unos instantes para descansar, sabía que podría haberse puesto un traje pero no lo quiso así...por alguna razón se estaba probando así mismo y se decía que no podía depender tanto de sus trajes y tenía razón, debía valerse por si mismo, como había sido antes de ser Iron Man. Cuando estuvo más fresco continuó subiendo.-Estás pesadito Steve...- Comentó como si el otro le fuera a responder, solo sonrió leve de forma fugaz y ahora...por fin, por fin terminaba de subir el "Camino del mal" como le había puesto el castaño.
Caminó hasta su habitación a la que entró con cierta desesperación, le dolían los brazos y un poco la espalda, pero en fin, no le importaba mucho, pero para peor...había olvidado que su habitación mantenía ahora un ambiente más cálido que el del resto de la mansión a si que se sintió ahogar unos instantes, sofocado por la calor que no era mucha en verdad, pero al estar el cansado la sentía diferente. Por fin dejaba descansar al rubio sobre la cama mientras que él se iba casi en una carrera a baño, allí tomó una refrescante de agua fría que le devolvió vitalidad, al menos la suficiente para no sentirse como antes. Cuando salió del baño claro que lo hizo desnudo, se había secado el cuerpo en el baño y poco le importaba ser visto desnudo en el caso de que su amado despertara, escogió un simple jean cómodo y un tanto holgado en tono café que fue acompañado por su habitual camiseta negra, a diferencia de tomo se veía frente a los fans y cámaras, gustaba de vestir simple y cómodo en casa.

Como último toque pasó su mano diestra por su cabello haciendo los mechones castaños hacia atrás, al sentir el largo consideró el cortarlo de nuevo, pero eso no importaba ahora, sus ojos se posaban en el "bello durmiente" sobre su cama a quien no dudó en acercarse hasta recostarse junto a él, allí permaneció a su lado contemplandole en silencio preguntándose como era que había llegado a amarle tanto que lo había "secuestrado"...Una duda le pasaba por la mente...Cuando su amado lo supiera...¿No se asustaría y lo creería una clase de psicópata?...Suspiró leve al pensar en ello, sabía que probablemente no fuera así, lo único que lo sacó de su mente fue que afuera escuchaba llegar a Happy quien dejaba el auto allí tomando el otro, el que si era suyo para marcharse nuevamente. No dio mayor importancia y continuó en su labor de observar a tan hermoso hombre, a pesar de sentir ese cuerpo frío que poco a poco se sentía más cálido, lo abrazó con suavidad como si así fuera a hacerlo reaccionar más rápido, el cansancio lo venció a él y a sus planes de estar despierto cuando el rubio abriera sus hermosos orbes cristalinos, los del castaño se cerraron cuando este caía dormido, en un ligero sueño...pero dormido al fin y al cabo.

Anthony Stark
Amo»Humano
Amo»Humano

Masculino
Localización : En el sótano~


Volver arriba Ir abajo

Re: No te enfades....te lo explicaré [Priv.Steve Rogers]

Mensaje por Steve Rogers el Mar Ago 27, 2013 9:57 am

Estaba sumergido en un silencio de ultratumba, inducido contra su voluntad. No había voz o sonido alguno que llegara a sus oídos, todo estaba quieto, tranquilo…demasiado tranquilo.

La poca consciencia que aún conservaba traía a su memoria esa sensación, la impotencia de poder moverse, defenderse, o siquiera de ver a donde era llevado. Antes de terminar su encierro gélido le había sido comunicado…El Mercado Negro pero no para que iba a dar ahí. ¿Quién sería la persona capaz de mandarlo secuestrar? ¿tan molesto era tener al Capitán rondando la ciudad?  Y sobre todo… ¿le permitirían volverlo a ver? Encontrarse de nuevo con el hombre que había revolucionado sus antiguos principios y le había dado un nuevo sentido a su solitaria vida, quitándole precisamente eso, la soledad. ¿Por cuánto tiempo sería esta vez? ¿un año, dos…cincuenta o más? No podía, tenía alguien a quien volver, alguien que lo necesitaba tanto como él a esa persona, tenía que hacer algo al respecto. Luchaba, pero era imposible, su cuerpo reconocía ese estado y reaccionaba a tal situación. Cuando menos lo esperó, había perdido por completo la consciencia… el sueño que había creído abandonar, volvía de nuevo, secuestrando su vida, consciencia y esperanzas.

No sentía absolutamente nada, ni el movimiento del automóvil, la piel que recubría los asientos traseros donde iba, nada, absolutamente nada. El hielo se había encargado de dejar aún una pequeña capa sobre su piel, entumeciendo la sensibilidad de su cuerpo. Si el súper soldado tenía una ventaja al ser congelado, ahora representaba una desventaja, su cuerpo se había adaptado en cortos instantes a la gélida prisión, salir de esa condición y volver a tomar un ritmo común le llevaría tiempo, no demasiado, pero lo haría. Cualquiera que lo viera luego de ello pensaría que el rubio estaba muerto, el cuerpo frío, entumecido, un pálido tono en su piel, hasta los labios rosados del Capitán lucían pálidos y sin vida, su pecho apenas y se movía de muy lenta y suave forma, apenas respiraba.  Podría decirse que Steve era una especie de muerto viviente uno, que conforme pasaba el tiempo recuperaba un poco de  su acostumbrada vitalidad.

Luego de la odisea por la que había pasado su adorable castaño, Steve yacía por fin en la cama, luciendo cual príncipe de cuento. Inmóvil, apacible, sumergido en un sueño profundo hasta ser despertado por un beso, sería eso o…hasta que su cuerpo le respondiera, lo que sucediera primero. Luego de un buen rato, comenzaba a sentir una oleada cálida, un entorno sin duda distinto a lo que hace ya bastantes horas lo había aprisionado. El ritmo de su respiración iba cobrando fuerza y ritmo. Conforme pasaba el tiempo, aquellas pálidas mejillas cobraban un ligero rubor, apenas notorio pero suficiente como para dar señales de que el Capitán estaba reaccionando. Pronto era capaz de escuchar lo que a su alrededor sucedía, alguien parecía arrancar en un automóvil, pero por más que quisiera ver de quien se trataba, no podía, aún dominaba un poco el estado de hibernación del que poco a poco despertaba. Las ventajas de ser un humano con los sentidos hasta 10 veces más desarrollados que alguien común se presentaban, muy cerca de el sentía, escuchaba una respiración calmada, relajada y pausada, una que conocía perfectamente.

Su mente clamaba a gritos el que abriera los ojos, era invadido por una desesperación enorme. No sabía si eso era real o solo una simple jugarreta mental que le deparaba su psique ante el inminente encierro helado que le deparaba un tiempo indefinido en cautiverio. Pero ¿hielo cálido? Eso era imposible…No era un juego, era real, tenía a alguien cerca y por si fuese poco, abrazándole con una calidez que, de haber recibido  antes hubiera sido capaz de derretir su prisión con tanta dulzura. “Tiene que ser él, debe ser el…Tengo que verlo, debo despertar…AHORA” Autoritario como nunca, Steve se sobre ponía a toda limitación física que le impidiera abrir los ojos, aún si eso le costaba tiempo de torpeza física luego de hacerlo.  La respiración del militar se acelero, hasta fue capaz de manifestar su desesperación por despertar con un jadeo  de frustración, luego de un par de segundos, fue capaz de abrir sus celestes orbes, todo estaba obscuro, al parecer era  ya de noche. Parpadeó varias veces, le costaba enfocar aún más por la falta de luz, intentó moverse, siendo contenido por un par de brazos pequeños, su corazón daba un vuelco de 360° ¿sería Tony? O bien…cualquier otra persona que lo hubiera mandado secuestrar por capricho o un enfermizo deseo de tenerlo cautivo.

Estuvo unos minutos quieto, normalizando lo más que le era posible su respiración, preparándose psicológicamente para lo que estaba a punto de descubrir en vivo.  Un suspiro de resignación fue la señal, volteó lentamente su cuello hacia un costado, descubriendo así quien era la persona que lo apresaba con tanta calidez y cercanía…- Tony…- Murmuró, más conmovido que nada. Por la mente de Steve no cruzaba idea de enfado o reclamo siquiera, lo único que predominaba en su ser entero el alivio se estar entre los brazos del hombre al que amaba y no con alguien más. También, el hecho de que no hubieran pasado años como la última vez que había sido congelado. Le era devuelta la oportunidad de continuar con su pareja perfecta ideando la vida perfecta que por tanto tiempo había estado esperando. Con movimientos algo torpes, pues aún estaba tullido, se giró lo más suavemente que le fue posible, rodeando al castaño con esos brazos tan fuertes como el mismo acero, pero cálidos como los tenues rayos solares en un amanecer. Sabía lo que le costaba a su amado conciliar el sueño, no quería despertarlo, al menos no aún. Hizo del abrazo algo cercano, íntimo, lo necesitaba. Incluso el soldado perfecto tenía sus momentos de debilidad, había pasado por uno de sus más grandes miedos, perder al amor de su vida y ahora que tenía la fortuna de verlo nuevamente, no se separaría de él en un buen rato o al menos hasta que despertara. Lo que bien podía haber sido solo un día de confinamiento, para el militar había sido una eternidad, por más exagerado que eso pudiera parecer.

Luego sería momento de explicaciones, por ahora observaba al castaño dormir, lucir tan tranquilo, calmado y relajado como pocas veces era posible verlo en público. Repasó con su acuosa mirada los rasgos del hombre de hierro, se aseguraba de que aquello fuese real, su calor, la apacible expresión de su rostro, su pacífica respiración, la cercanía a la que el tiempo le había vuelto adicto, el suave tacto de su piel…Aproximo lentamente sus labios a la frente de su pequeño, como muchas veces había optado por llamarle y le beso, con una dulzura y ternura que jamás en su vida había mostrado. Suspiró, relajando completamente su cuerpo al comprobar con ese beso que todo era real y no una cruel fantasía jugada por su mente. Otras veces había aceptado hacer el intento de dormir junto a su prometido, pero esta vez no quería hacerlo. Por primera vez agradecía su casi eterno insomnio, pues le permitía contemplar con detalle a la persona por la cual suspiraba y por quien entregaría todo de sí, incluida su vida si fuese necesario. Esperaría pacientemente su despertar, aún si ello implicaba recibir el amanecer en vela.

Steve Rogers
Amo»Humano
Amo»Humano

Masculino
Localización : En el refri (?)


Volver arriba Ir abajo

Re: No te enfades....te lo explicaré [Priv.Steve Rogers]

Mensaje por Anthony Stark el Vie Sep 27, 2013 12:44 am

Se había quedado dormido estando en su labor de dar calor a su amado capitán, le preocupaba sentir su cuerpo frío, si bien parecía tomar temperatura mediante pasaba el tiempo aún así le era inevitable la preocupación, cuando había mandado a secuestrarlo...no esperaba que recurrieran a tan terrible forma de llevarlo, bien podían haberle dicho o bueno...quien sabe, pero congelarlo era como torturarlo psicológicamente, reviviendo el doloroso pasado. Aquello era lo que le llevaba a pensar que lógicamente tendría que explicarse, enfrentarse a un probable enfado y pues....ojalá no a una discusión, parecía tonto haber mandado a que trajeran a su novio para estar más cerca de él y lo primero que harían sería discutir, esperaba que no fuera así y pondría lo que más pudiera de su parte para que así no fuera.
La verdad no se había preocupado del tiempo que llevaba dormido, gracias a la calefacción de su habitación el ambiente se encontraba lo suficientemente acogedor para hacerle conciliar el sueño, a pesar de ello sus brazos se mantuvieron en todo momento rodeando ese gran cuerpo, el mismo que antes odiaba...y ahora era el contenedor del ser que más amaba en toda su vida, que amaba más que a su propia vida.

De pronto el frío antes sentido desaparecía siendo cambiado súbitamente por una calidez que le rodeaba el cuerpo, cual niño pequeño se acurrucó entre esos brazos llevando sus manos contra el pecho del rubio tomando con levedad de su camiseta así como también parecía querer ocultar su rostro en el cuello ajeno, si antes hubiese tenido a su lado algo tan cálido fácilmente hubiese sido un placer dormir, sentirse acompañado en todo momento era lo que deseaba, por más que a veces no lo demostrara así, el hombre de hierro era débil.
No deseaba despertar por nada del mundo, y más que ello, no deseaba dejar de sentir esa calidez que invadía su ser entero como el más intenso sol de verano caía contra piel, se negaba a despertar hasta que recordó lo sucedido, el abrazo le indicaba que lógicamente su amado había despertado y se encontraba bien. De un leve sobresalto despertó ansioso de verle, abrazarle, preguntar como estaba. Sus brazos no tardaron en rodear de nuevo al capitán ocultando aún su rostro en el cuello contrario.       -Steve...- Susurró leve cerrando los ojos con alivio, uno que necesitaba sentir, saber que  su amado no había sufrido mayores daños, o eso parecía hasta el momento. Sus manos suaves y cariñosas se dedicaron a dar caricias suaves en le espalda contraria volviendo ahora a abrir sus orbes levantando leve su cabeza para poder ver nuevamente esos cristalinos ojos, vivos llenos de cariño y una ternura incomparables. Como nunca antes sentía un enorme alivio de poder ver ese rostro, sus facciones, sus hermosos y carnosos labios en los cuales se perdía en el deseo de besarle.- ¿Cómo te sientes mi amor? -Preguntaba a la vez que su diestra viajaba hasta la mejilla del rubio para dar allí caricias suaves, sentía como si su mano estuviese siendo la privilegiada de tocar el tesoro más hermoso y delicado del mundo, y en todo caso, para el empresario lo era.

Sabía que pronto empezarían las preguntas o algo por el estilo, ser congelado de la nada era para sospechar y demasiado, hacía poco había ocurrido una pelea entre Tony y Rodhes, más bien con el ejercito, fácilmente se podría pensar que ellos intentando intimidar a Stark pudiesen haber echo tal cosa con el capitán, pero...las cosas eran más simples...o eso pensaba el castaño quien no veía nada de malo en lo que había echo, en eso, pero claro que era malo haber hecho pasar a su prometido por tal situación, era como si a él le dijesen ahora que tenía un hijo con Pepper o algo por el estilo, definitivamente le daría un infarto o el reactor sufriría algún desperfecto por las ganas del cuerpo a morir con tal noticia, ni siquiera quería imaginarse una situación así, de todas maneras no era el momento, era su vaga imaginación.

Sus labios tan cercanos a los otros, podía percibir a la perfección su aliento cálido chocar contra el propio mezclándose y luego regresando dentro de su ser creando una sensación maravillosa que quemaba sus labios por besarle, cumpliendo su deseo sus labios cayeron suaves y cariñosos contra los contrarios abrazándole con un poco más de fuerza, lo amaba, lo necesitaba, más que a nada en su mundo entero, el rubio capitán no era su sol, no, era su luna...esa hermosa y pura luz que cubría e iluminaba su ser en aquellos momentos de oscuridad, era lo más hermoso que podría tener y lo cuidaría como tal.

Anthony Stark
Amo»Humano
Amo»Humano

Masculino
Localización : En el sótano~


Volver arriba Ir abajo

Re: No te enfades....te lo explicaré [Priv.Steve Rogers]

Mensaje por Steve Rogers el Sáb Oct 05, 2013 1:26 pm

Había revivido malos recuerdos, no había duda de ello, pero ese detalle justo ahora era el que menos le importaba. En efecto, era traumático revivir el hecho que hace más de 70 años lo había arrancado de su mundo, su tiempo y de las personas a las que amaba y apreciaba, pero justo ahora la esperanza le era devuelta, así como la oportunidad de estar cerca de su actual novio y mejor aún, futuro esposo. Solo había un pequeño detalle… ¿Por qué secuestrarlo para llevarlo ante el? En su mente reinaban millones de hipótesis al respecto. Podría ser que alguien en realidad quisiese separarlo de Tony, ya fuera por maldad, venganza o bien, por desearlo verdaderamente como un esclavo. En el camino, su prometido lo salvó y lo llevó con él en un acto digno de un cuento de hadas. Después de todo, siendo un súper héroe y ganarse enemigos era sencillo.

Aunque también existía la posibilidad de que su secuestro no fuese más que una de las ideas extravagantes de Tony, algo así como para asegurarse de que estuviese a su lado sin importar lo que pasara. Hasta cierto punto aquello le parecía algo ilógico, el nunca pensaba separarse de su amado ni ahora, ni en un futuro. Se había prendado de él y estaba dispuesto a pasar el resto de su vida compartiendo vida con el hombre de acero y sus alebrestadas ideas, aun si ellas conseguían sacarlo de quicio de vez en cuando. Tenía curiosidad, no lo iba a negar, la incertidumbre de saber el verdadero motivo del porque su secuestro era una idea latente y constante en su mente. Inevitablemente tendría que preguntar, solo esperaba una cosa…no terminar discutiendo.

Acababa de despertar, su cuerpo no estaba en las mejores condiciones aún y tampoco su estado mental. Recibir un par de golpes durante el secuestro de un ser que a saber que era, revivir traumas, ser congelado… había sido un día pesado y no quería culminarlo con una discusión, si no todo lo contrario. Pondría todo de sí para evitar esa incómoda situación, se valdría de su siempre eterna paciencia y autocontrol para ello.

Además, a pesar de todo estaba tranquilo. Verse al lado de su prometido y no en otro lugar era reconfortante. Si a ello sumaban el hecho de ver a su pequeño dormido y sentirse entre sus brazos, los malos pensamientos desaparecían, instalándose en su lugar una imagen tierna y verdaderamente conmovedora del menor de los Stark durmiendo plácidamente, como pocas veces podía hacerlo. El ambiente era cómodo, ayudaba de manera considerable a que su tullido cuerpo recuperara calor y por supuesto movilidad. Dentro de su vista al dormido castaño, observó una escena por demás conmovedora, se acurrucaba y sujetaba a su camisa como si aún dormido exigiera estar cerca de él. Se sorprendió un poco por el sobre salto, no pretendía asustarlo o algo parecido, aun así eso paso pronto de largo al sentirse de nuevo entre sus brazos. Lucía bastante preocupado, seguramente por lo ocurrido. Afortunadamente estaba bien, en el secuestro solo había recibido un par de golpes en el gym y no eran de gravedad, si acaso alguno dejaba un pequeño morete sería lo más grave. Dedicó una de sus miradas “de cachorro” a su amado y en un tono suave de voz respondió- Estoy bien cariño, no te preocupes – sentir su mano contra su mejilla lograba robarle un suspiro. Cerraba suavemente sus ojos, disfrutando de las cariñosas y suaves caricias que recibía, le confortaban y relajaban de una manera sobre humana. El remate justo y necesario.

Era lógico que las preguntas llegaran de inmediato a su mente, pero un beso suave y dulce robo las palabras de sus labios. Justo lo que sus labios clamaban por recibir, pues al hablar lograba sentir el cálido aliento, ver de cerca el rostro de su amado, tan tierno y tranquilo resultaba irresistible. Se dejó envolver por el cariñoso roce de esos labios tan exquisitos y que tanto quería, los suyos se movían con lentitud, cuidado y amor. Percibía como sus salivas se mezclaban de a poco, creando entre ambos un elixir perfecto, obra del amor que se tenían. Sus manos se deslizaron suavemente por su cuerpo hasta la cintura de su prometido, rodeándola con fuerza ligera, sin ser algo brusco. Definitivamente Tony era todo lo que necesitaba para estar bien, sentirse vivo, completo y sobre todo, sentirse alguien normal dentro de un tiempo extraño del que aún desconocía algunas cosas.

Muy a su pesar, cortó por milímetros el contacto entre sus labios, entreabrió la mirada y observó a detalle el perfecto rostro del castaño. Lo amaba con todas sus fuerzas, con todo su ser. No importaba cuantas veces lo viera, cuantas veces lo besara, le acariciara o incluso, cuantas veces lo hiciera rabiar, continuaba perdidamente enamorado de él y así se mantendría, de ello estaba seguro- Tony…¿sabes que ha pasado? – susurró, con un tono suave, sin exigir nada. No quería discutir, antes se lo había propuesto y lo cumpliría. Mientras tanto, depositaba suaves y cortos besos contra sus labios, en espera de una respuesta tranquila.

Steve Rogers
Amo»Humano
Amo»Humano

Masculino
Localización : En el refri (?)


Volver arriba Ir abajo

Re: No te enfades....te lo explicaré [Priv.Steve Rogers]

Mensaje por Anthony Stark el Vie Oct 18, 2013 2:51 pm

Esa dulce mirada que tanto doraba lograda darle un sentimiento de alivio perfecto, era lo que necesitaba, saber por los labios de su amado que se encontraba en optimas condiciones, al menos si las necesarias para poder moverse lo suficiente y hablar como era debido, ya se imaginaba ya que acciones tomar en el caso de que algo hubiese salido mal.
Esa calidez que obtenía al estar envuelto en ese dulce beso, sus labios se acariciaban con lentitud y un amor palpable y notable para quien los viera. Sus salivas se mezclaban en un elixir perfecto que daba a ambos lo que tanto necesitaba, lo disfrutaba sobremanera y de ser por él no se hubiera separado, pero sabía que el rubio tendría preguntas e inevitablemente las haría en algún momento.

Al separarse sus labios escuchó esa cálida voz nuevamente que le hacía la pregunta que cuya respuesta esperaba no terminara en una discusión. Usualmente se evadía de responder preguntas, pero esta vez sabía que probablemente de hacerlo discutirían más que con la respuesta. Suspiró suavemente, esos breves besos le quitaban tanto el aire como las ganas de hablar, pero bueno...en algún momento debía hacerlo.
-¿Qué sucedió?.....-
Guardó silencio por unos instantes a tiempo que se acomodaba un poco más entre los brazos ajenos mirando hacia el techo como quien intentara recordar lo ocurrido cuando en realidad sabía perfectamente todo. -Es curioso...te vas a reír...Lo que ocurrió...mandé a que te secuestraran - Dicho esto volvió a besar al capitán como si de esa manera planeara el hacerle olvidar la respuesta recién dicha. Al separarse de sus labios besó su mentón y ahora, librándose de sus brazos se ponía de pie y avanzaba hacia un lugar de la habitación llegado hasta un pequeño velador que claro, solo tenía la facha de mesa de noche ya que de este abría la puertita y sacaba de adentro tanto un vaso como una botella de whisky del cual se sirvió y enseguida bebió un trago volviendo a observar al capitán con la vista por sobre el filo del vaso que cubría parte de su boca y nariz.
¿Qué ocurriría ahora?, ¿Se enfadaría?...¿Se ganaría tal vez un golpe por haberle hecho pasar un susto tan grande?...O peor....quizá no diría nada, quizá sería presa de un silencio lapidador seguido de una de esas matadoras miradas de tristeza por parte de su prometido.
Tragó el alcohol rápido y volvió junto a su amado dejando el vaso en el suelo se inclinó hacia él para besar su cabeza mientras que volvía a abrazarle con fuerza, con tanta fuerza como si creyera que en ese instante fuera a ser abandonado. - Pero yo no pedí que te trataran de esa forma Steve...solo pedí que te trajeran conmigo...- Decidió aclarar, era verdad, jamás se hubiera imaginado el que congelaran de nuevo a su prometido, que lo golpearan, era un trato salvaje y denigrante, si lo hubiera sabido....hubiera tomado cartas en el asunto, y estaba seguro que lo haría, aunque no era probable que funcionara debido a lo ilegal del mercado, si lo divulgaba, sería mal visto él también, él y el capitán...menudo lío.
Por ahora solo se preocupaba de la respuesta del capitán, de que no se enfadara...o al menos no tanto como para decidir dormir abajo.

Buscando desviarse un poco del tema aclaró leve la garganta dando caricias ahora en la espalda del rubio. -¿Cómo te sientes?, ¿Aún tienes frío?...Puedo decirle a Jarvis que entibie más la habitación para ti si quieres- Ni siquiera esperó respuesta ajena y ya ordenaba - Jarvis, sube un poco la temperatura - Según mi sensores señor Stark, la temperatura del señor Rogers ya comienza a regresar a la normalidad, y la suya sube al igual que su presión, ¿Desea usted que baje la presión del ambiente? - No seas payaso, ¿Y si le da frío a Steve?...Yo estoy perfectamente bien, debe ser el Whisky...- Claro que no era el whisky, la ansiedad que le producía el momento le sobrepasaba e incluso su presión comenzaba a subir, no cabía en si por recibir de una vez una respuesta, mala o buena, necesitaba una reacción, un golpe, una palabra, un sonido...lo que fuera.

; ;:
U: Lamento la mala calidad, la demora...pero mi hermano mayor se puso a limpiar mi pc y borró la respuesta que antes había escrito, además, no me siento bien para escribir ;-; el próximo será mejor

Anthony Stark
Amo»Humano
Amo»Humano

Masculino
Localización : En el sótano~


Volver arriba Ir abajo

Re: No te enfades....te lo explicaré [Priv.Steve Rogers]

Mensaje por Steve Rogers el Vie Ene 31, 2014 1:11 am

Si Tony…¿Qué sucedió?
Es cuando el silencio le indica que eso no fue un rescate digno de una película de acción o de un momento tierno, si no una de las tantas ideas alocadas de su pareja. Lo bueno es que había premeditado ideas, así que no le sorprendía tanto como debería, mucho menos le molestaba pero eso era algo que no dejaba ver, al menos no por ahora. Le permite al castaño acomodarse y percibe el gesto que hace al ver al techo. El por su parte, alza una ceja y parpadea, sabiendo que la mente de un genio podría hacer todo menos olvidar los actos de su poseedor, aún si eran actos que bien se podrían considerar maldades a su persona. Lo escucha hablar y contiene el impulso de reírse, debe mantener la estampa de seriedad o su pareja sabrá que el sospechaba del secuestro aún antes de que el empresario lo confesara- Entonces…tu mandaste a que me secuestraran…- Mencionó con cuanta seriedad le permitía su temple militar. Nada de sonrisas o de miradas de cachorro, quería aparentar seriedad y eso hacía, aún si por dentro moría de risa.

Le beso y por un momento su mente olvida la pregunta, se entrega a sus labios y se siente perdido, incapaz de seguir con su cruel jugarreta. El beso lo deja con los labios entreabiertos, con la mirada perdida y la mente en blanco, siente el beso en su mentón y eso lo hace cerrar la boca, sonreír apenas un poco y dejarlo escabullirse de entre sus brazos para verlo ponerse de pie. ¿Acaso había sido demasiado crudo con sus expresiones? No quería asustarlo al menos no demasiado, solo darle una lección por su travesura y después mimarlo, tal como se hace con los niños mal criados.  Se incorporó lentamente, resentía los golpes que había recibido en el abdomen, recargaba su peso contra los brazos flexionados hacia atrás, sin ánimo aún de colocarse de pie. Además sentía que de hacerlo, sus pasos serían torpes y solo terminaría tropezando. Lo que menos quería era preocupar a su amado, así que por el momento permanecía en la cama. Lo que si dejo en claro fue la molestia de que tomara, hecho que evidenció frunciendo el ceño al verlo servirse. Ahora su mirada lucía estricta, tal como hubiera querido hacerla en un principio.

Tenía que pensar bien lo que diría, es decir no le molestaba estar cerca de su pareja, fuese un amo o un esclavo como sería catalogado ahora en esa extraña ciudad. Lo único que si lo hacía era que se pusiera a tomar en un momento como ese. Lo recibió de vuelta, sintiendo sus labios contra su frente, haciendo que el enfado por el detalle de verlo tomar se esfumara por un instante. Le recibía de nuevo entre sus brazos, no podía negarse, Tony podía tratar de asesinarlo y el volvería masoquista a recibirlo, a amarlo perdida y locamente- Lo entiendo Tony… se que no pedirías algo así para mí cariño- Sabía que podía jugar pesado, pero jamás pedir el que le propinaran santa golpiza para llevarlo ante el. Tal vez antes lo habría hecho, cuando se odiaban y juraban odiarse antes de descubrir que de ese odio al amor solo existía un paso. Tenía en cuenta que, al ser el mercado un negocio clandestino, tenían sus métodos y más tratándose de un súper héroe como él, es decir tampoco esperaba a que le invitaran cordialmente a entregarse para ser esclavo de alguien. Por esa parte no culpaba a Tony, lo entendía y sabía que de poder, habría reclamado por el trato que había recibido. Estaba por responderle, cuando la preocupación de su pareja le interrumpió, haciéndole preguntas sobre su estado, desviando su respuesta, esa a la que se notaba que el empresario temía con creces.

Por primera vez en lo que iba se conversación, se permitía sonreír cálido, amoroso- Me siento mucho mejor cariño, todo gracias a ti…-Sentía sus caricias, sus mimos tratando de hacer que no se enfadara. Eso sinceramente era de dar ternura, Tony parecía un pequeño temeroso de recibir un regaño luego de hacer una travesura. Ni siquiera respondió cuando su amado había dado ya la orden de elevar la temperatura, interrumpido por la voz de Jarvis, quien delataba cómicamente a su creador. Comenzó a reír, tranquilo, mucho más relajado. Con sus manos tomo el rostro de su pareja y le hizo observarlo frente a frente. Su mirada era cálida, amorosa, como la de un padre comprensivo ante su pequeño asustado- Mi amor…no tengo frío, no contigo a mi lado – Lentamente sus labios se hicieron con los de su pareja, siendo suave, amoroso, tratando de calmar la ansiedad que se notaba invadía a su amado. Luego de mantenerlo unos minutos, se separó para tomar aire y rodear con brazos fuertes y protectores a su futuro esposo- Admito que la idea del secuestro no me sorprendió…me tomo desprevenido si, más porque no imaginaba el que me fueran a buscar al gym y mucho menos el que me dieran una golpiza – Rió bajo por ello, no estaba molesto, hasta había sido entretenido si se ponía a pensar, pues era algo fuera de serie dentro de su monótona vida- Se que no pediste que me trataran así, pero es de entenderse de bandidos como ellos…Como sea, a lo que quiero llegar es a esto Tony…- Liberó una de sus manos para acariciar la mejilla contraria con suavidad y delicadeza- No importa lo que hagas, parezca bueno o malo jamás…jamás me apartaré de tu lado, sea esclavo o amo, sea lo que sea, mi amor por ti es inmenso y ni un secuestro conseguirá que eso cambie…Te Amo Tony y así como tu, yo te necesito a mi lado…- Contestó en voz suave, probándole que no estaba molesto, al contrario, estaba feliz de poder compartir su vida al fin al lado de su futuro esposo- Además…puedo cobrarme el susto ¿no lo crees? – Menciono con una sonrisa a medio labio y una mirada sensual- Y de paso, desentumirme…contigo, con tu calor amor…- Susurró contra su oído, mordiendo suavemente su lóbulo, jugueteando un poco con su amado y los nervios que anteriormente le invadían. Por lo pronto se aseguraba de no dejarle ir, sus brazos lo rodeaban con firmeza, mientras bajaba sus labios por su oreja hacia su cuello, dejando suaves y cariñosos besos por su cuello.

Steve Rogers
Amo»Humano
Amo»Humano

Masculino
Localización : En el refri (?)


Volver arriba Ir abajo

Re: No te enfades....te lo explicaré [Priv.Steve Rogers]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.